Carrocerias de aluminio
La combi va casi vacía. Es blanca, como todas, y la lluvia calma que cae le corre por los vidrios negros. El hombre mira desde adentro el escenario de la General Paz: un caos ordenado de autos y motos que corren en silencio. Entre la alfombra que tapiza el interior, saliendo de una FM blanda, suena una negra que repite todo el tiempo que quiere solamente a su hombre.
Hace rato que un Audi se puso al lado de la combi. Es un Audi A8 con carrocería de aluminio. Está pintado de azul perlado, y la lluvia calma que cae le corre por los vidrios negros. Parece otro Audi más, pero el hombre sabe que abajo de la pintura hay una carrocería de aluminio.
La negra sigue cantando que quiere solamente a su hombre. El sigue mirando por la ventanilla las ruedas del Audi que giran exactas sobre rodamientos invisibles y se pregunta cuánta gente que lo mira sabe que tiene carrocería de aluminio. Mira el acrílico del guiño, el cromado del escudo, el juego de formas de las llantas cuando giran. Piensa en la negra que dice que quiere solamente a su hombre, piensa en la carrocería del Audi y piensa que la gente es como el auto: una pintura azul perlada que esconde, a veces, una carrocería especial, de aluminio.
La curva le dá ventaja al Audi que se pierde entre tantos autos. Nuestro hombre queda con la vista perdida en algún punto entre las gotas de la ventanilla y el horizonte. Piensa en su propia carrocería de aluminio; piensa en la espesa capa de pintura que lo cubre.
La negra dice, una vez mas, que quiere solamente a un hombre. Y que ese hombre no es él.
Hace rato que un Audi se puso al lado de la combi. Es un Audi A8 con carrocería de aluminio. Está pintado de azul perlado, y la lluvia calma que cae le corre por los vidrios negros. Parece otro Audi más, pero el hombre sabe que abajo de la pintura hay una carrocería de aluminio.
La negra sigue cantando que quiere solamente a su hombre. El sigue mirando por la ventanilla las ruedas del Audi que giran exactas sobre rodamientos invisibles y se pregunta cuánta gente que lo mira sabe que tiene carrocería de aluminio. Mira el acrílico del guiño, el cromado del escudo, el juego de formas de las llantas cuando giran. Piensa en la negra que dice que quiere solamente a su hombre, piensa en la carrocería del Audi y piensa que la gente es como el auto: una pintura azul perlada que esconde, a veces, una carrocería especial, de aluminio.
La curva le dá ventaja al Audi que se pierde entre tantos autos. Nuestro hombre queda con la vista perdida en algún punto entre las gotas de la ventanilla y el horizonte. Piensa en su propia carrocería de aluminio; piensa en la espesa capa de pintura que lo cubre.
La negra dice, una vez mas, que quiere solamente a un hombre. Y que ese hombre no es él.
